viernes, 15 de agosto de 2008

Excusatio non petita

Inicio este blog como uno más de los intentos, a veces patéticos, a veces heroicos, por sostener con firmeza mi bandera frente a la tormenta. El viento me zarandea y la desgarra, el agua socava mi resistencia, pero aquí sigo. Lo hago para acostumbrarme al hecho físico de la escritura, para introducirla en mi vida como una cuña que detenga o entorpezca la fuga continua del tiempo, para echarla de menos cuando no pueda hacerlo e intentar que la narrativa consista en una natural y disimulada prolongación de este otro trabajo.
Comenzaré alternando las entradas del día a día con algunas notas de lecturas que he ido tomando en los últimos tiempos.
Vamos allá, con este breve texto nace un brote más en el infinito campo de narcisos de la blogosfera.

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