domingo, 9 de noviembre de 2008

Goya y la infancia.

Encantadora serie de Goya en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. 'Juegos de niños' en los que con un pincel sutil, que a uno le cuesta apreciar en esos grandes retratos de aristocracia y aledaños, recrea o imagina escenas de inocente diversión que a veces contienen una crítica social bastante poco velada, bien sea a través de la parodia de ceremonias sociales o del reflejo descarnado de la desni¡utrición y la miseria. Me gusta el formato de pequeño tamaño combinado con una rigurosa exigencia compositiva en la disposición de las figuras y los resaltes de luz y sombras. Estos cuadros parecen espontáneos sin serlo, de forma que la frescura de los temas no se ve ahogada por la técnica. Hay una visión compasiva hacia los niños, en especial los más pequeños, siempre desvalidos y lloriqueantes, así como una especia de celebración de su felicidad, pese a la oscuridad de ese paisaje atenuado que los rodea.


Merece la pena acercarse a este pequeño museo para ver esta serie, aunque aconsejo que antes de entrar se tape uno los ojos para esquivar un busto espantoso de Doña Letizia que te encuentras junto al atravesar la puerta que conduce a las galerías. Parece uno de esos trabajos de escayola que se hacen en los colegios, y uno se pregunta a qué cabeza pensante se le ocurriría situarlo allí. Se me ocurren mil lugares donde podría estar, pero mejor me callo por una elemental prudencia política o humanitaria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario