jueves, 20 de noviembre de 2008

'Resurgir' (Margaret Atwood, Alianza)


Segunda novela de la Atwood que leo en poco tiempo, y que confirma mi impresión acerca de la excelencia de la autora. Al parecer este libro fue incluido dentro del Canon Occidental de Harold Bloom, y poco podría discutirse su decisión. De nuevo aparece uno de los mejores detalles técnicos que conformaban la voz narrativa en "El cuento de la criada": la frialdad aparente con que describe su mundo, y que sólo se rompe cuando el recuerdo se abre paso como a través de una grieta mal sellada. También reconocemos el juicio sobre la gente que la rodea, respecto de la que se siente una extraña pese a su previsible cercanía. El pasado, al igual que en la otra novela, tiene una importancia fundamental, aunque en ésta presenta tintes de realismo psicológico. La autora maneja asimismo una leve intriga que nunca se apodera plenamente de los hechos, de forma que su resolución pierde importancia. Al final, lo que ha evolucionado es la percepción del mundo de su protagonista, que decide 'resurgir' y aceptar su soledad en un entorno natural agreste -si bien no tanto como el generado por las relaciones personales con sus acompañantes- y un hogar familiar vacío de humanidad pero lleno de fantasmas que parece pedirle cuentas. La prosa, tan lacónica y precisa, va más allá de lo que cuenta, al tiempo que nos mantiene a suficiente distancia para eludir cualquier identificación. Es una primera persona peculiar, que definiríamos como tercera en cuanto a su relación con el paisaje de ficción en que discurre y con nosotros mismos.
En el plano de la caracterización de los personajes, sorprende a los ojos de hoy el machismo de aquellos 'revolucionarios' de mucha melena y afanes vagamente creativos. Quizá a causa de que ya no existen, y su relevo lo han tomado los barrigudos del partido en el bar y las cañitas -o del club de golf y el vinito, da igual-. Pero vaya si lo eran. Tal vez sea otro motivo que explica por qué todas las revoluciones se fueron al carajo. Las hacían los mismos que ahora 'revolucionan' los balances contables y el precio de la vivienda.

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