martes, 24 de febrero de 2009

The beat(en) generation.

En estos días de cierto desánimo ciudadano qué mejor ocasión que recuperar a Matt Johnson (The The), artista más genialoide que genial, pero excelente autor de la banda sonora de mi vida. En este tema, cuyo título bromea con la Beat Generation de Kerouac, aparece acompañado nada menos que por Johnny Marr (ah, traidor...), y la letra es estupenda, aplicable por demás a muchas generaciones, supongo que a la de todo aquel que la escuche. Abramos nuestros ojos, abramos nuestra imaginación. Y construyamos el mundo.

When you cast your eyes upon the skylines
Of this once proud nation
Can you sense the fear and the hatred
Grwoing in the hearts of its population

And our youth, oh youth, are being seduced
by the greedy hands of politics and half truths

The beaten generation, the beaten generation
Reared on a diet of prejudice and mis-information
The beaten generation, the beaten generation
Open your eyes, open your imagination

We're being sedated by the gasoline fumes
and hypnotised by the satellites
Into believing what is good and what is right

You may be worshipping the temples of mammon
Or lost in the prisons of religion
But can you still walk back to happiness
When you've nowhere left to run?

Andif they send in the special police
To deliver us from liberty and keep us from peace

Then won't the words sit ill upon their tongues
when they tell us justice is being done
and that freedom lives in the barrels of a warm gun

Por cierto, ahora me viene a la memoria una de tantas boutades de este músico, pero que define bien su compromiso con lo que hacía, y no deja de sonar irreverente en tiempos en que los verdaderos artistas tienen que pedir perdón por existir (al contrario de los constructores, que ni siquiera lo pedirán por lo que han hecho). Preguntado en los años ochenta por el encarecimiento de los discos, contestó algo así como (en la revista donde lo leí estaba traducido a pesetas): "¿Qué mi disco cuesta dos mil? Si yo pudiese cobraría cuatro mil... La gente está comprando cuatro años de mi puta vida". Qué bueno. Y la verdad es que uno tenía esa sensación cuando escuchaba un disco suyo, la de algo radicalmente independiente, elaborado a conciencia. Así le fue con su pirueta final, el Nakedself, que supuso su expulsión de la idustria discográfica y el paso a la libertad invisible de la autogestión.

1 comentario:

  1. he de confesar que no los conocía más que de nombre y estoy poco a poco con algunas canciones... muy interesantes

    ResponderEliminar