martes, 24 de marzo de 2009

La explicación de la crisis (palabra de jardinero).

Esta mañana he recordado una película extraordinaria que probablemente habréis visto, 'Being there', traducida en España como 'Bienvenido, Mr. Chance'. Protagonizada por Peter Sellers -un proyecto largamente querido que le permitió demostrar lo excelente actor que era, tras tantas comedias de patoso encantador-, se trata de una sátira política en la que un perfecto idiota, analfabeto, que ha pasado toda su vida encerrado entre cuatro paredes viendo la televisión y cuidando de un jardín, llega a ser candidato a la presidencia de Estados Unidos. La clave de su éxito está en su idiocia, dicho sea sin ánimo despectivo, sino en su sentido técnico o médico, o incluso en el común que recoge el diccionario de la Real Academia: "corto de entendimiento" o "que carece de toda instrucción". El jardinero Chance se limita a sonreír y asentir a lo que se le dice, y cuando habla lo hace de lo único sobre lo que sabe: la jardinería. Entonces suelta una perorata sobre las plantas, las estaciones, las tormentas, etc., y la gente piensa que está hablando en clave metafórica sobre asuntos políticos de vital importancia. Así, por una serie de azares encadenados (que lo llevan a conocer al Presidente en declive de los Estados Unidos), acaba apareciendo en televisión y es visto como un salvador por todo el país. En realidad su éxito radica en ser una especie de contenedor vacío que cada uno de los que lo rodean llena de acuerdo con sus particulares necesidades: para algunos es el amigo perfecto, el amante ideal, ya sea de hombres o de mujeres, el líder, el intelectual... Por ejemplo, en una cena, el Embajador ruso le suelta unos versos en su idioma, y como Chance sonríe, todos suponen que domina el ruso, y al final de la velada le han adjudicado ya varios títulos universitarios y experiencias profesionales del más alto nivel. Pero en realidad es un mero idiota que sólo sabe hablar de jardines.
Pues bien, esto viene a cuento de que en el contexto en que vivimos, de una crisis inexplicada y supuestamente inexplicable que como rayo de fuego divino debemos aceptar mansamente, he escuchado esta mañana una declaración del presidente de la Asociación Española de Banca que me ha iluminado el raciocinio. Estaba yo tomando mis cereales tan tranquilo y de repente se me ha congelado la mano y se me ha caído la cuchara al oír esto:
"El sistema financiero español es un árbol sólido, que únicamente puede necesitar que se pode o que alguna rama seca se sanee..."
Entonces lo comprendí todo. Era simplemente eso. Estamos dirigidos por idiotas.

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