domingo, 15 de marzo de 2009

¡¡Por fin... mi ideología!! Give the three-piece a chance!!

Tantos años sintiéndome incómodo con unos u otros partidos políticos, votando con la nariz tapada, y casi siempre por frenar a lo más cavernario... Y de repente, he aquí una ideología con la que me identifico y que pienso seguir en adelante como un militante de base, pero muy concienciado... ¡¡EL ANARCO-DANDISMO!!

De momento no se ha organizado en cuanto colectivo, y su único medio de expresión es la revista "The chap", pero no tardaremos en alcanzar el poder en unos años. Tal como decía Leonard Cohen (un clarísimo anarco-dandi) primero tomaremos Manhattan, y luego Berlín (o París). España me temo que deberemos dejarla para el final, aquí hay mucho por hacer...

Estas son unas fotos de mis compañeros, incluidas las de una protesta contra la vulgaridad que realizaron en la Tate Modern:






El programa ideológico del anarco-dandismo se fundamenta en el lema Give the three-piece a chance, es decir, dale una oportunidad al traje de tres piezas. Y es que se trata de combatir la vulgaridad y recuperar las formas caballerescas en todos los ámbitos sociales, mediante acciones alejadas de cualquier tipo de revuelta violenta o chabacana, y más bien consistentes en una encantadora languidez y un bien administrado snobismo. Como tal programa es lo suficientemente amplio para que cada cual pueda adaptarlo a su propia individualidad anarco-dandi, he aquí mi manifiesto:
1.- Un caballero no debe dejar de serlo por muy duras que sean las circunstancias.
2.- La violencia no es caballeresca.
3.- Un caballero debe tratar a una dama de igual a igual, como no podría ser de otro modo, pero con exquisita gentileza.
4.- Un caballero jamás (y subrayo jamás) debe ponerse bermudas y chanclas en el verano.
5.- Un caballero espera prudente y con gesto adusto su puesto en la cola, sin repartir codazos ni adelantar puestos creyendo engañar a alguien.
6.- Un caballero jamás (subráyese como en el punto cuarto) debe alzar la voz, salvo dolor físico insoportable.
7.- Un caballero ha de conducir su vehículo con una elegante y distanciada vista al frente, y sin perder los nervios bajo ninguna excusa. Si realiza un reproche con malos modos a alguien, dejará de inmediato de ser un caballero y le será anulada su tarjeta de admisión al Club Belafonte.
8.- Un caballero nunca debe hablar en público de sexo, y si lo hace, que sea a través de adorables circunloquios.
9.- Un caballero no debe mostrarse ebrio en ocasión alguna, incluso aunque efectivamente lo esté.
10.- Así se esté hundiendo el mundo, quebrado por violentos terremotos, sepultado por ríos de lava o anegado por terribles tormentas, un caballero no debe dejar nunca de leer alta literatura.
11.- La música pop, para un caballero, falleció en los años ochenta. Descanse en paz. Sus desconsolados seguidores la recordamos.
12.- Un caballero no debe prolongar las conversaciones laborales más allá del horario de trabajo, a riesgo de no ser admitido en el Club Belafonte.
13.- Los únicos pinchazos de aguja que un caballero debe admitir en su piel procederán de estricta prescripción médica o de un error fatal de su sastre. Esto es, la mera intención -confirmada por dos testigos- de hacerse uno de esos espantosos tatuajes, supondrá su proscripción social inapelable.
14.- Un caballero renegará de toda ostentación materialista relacionada con vehículos, puros -sobre todo puros-, barcos y demás tentaciones de las clases ociosas. Pero jamás (vid. subrayado) dirá que no a una buena edición en tapa dura de los clásicos, cueste lo que cueste.
15.- El reloj de muñeca de un caballero jamás excederá, en su diámetro, del tamaño de una moneda de cincuenta céntimos, poco más o menos. Esos relojes deportivos de gruesa esfera y desmesurado precio son propios de los malandrines del ladrillo, donde nunca se ha conocido a un caballero.
16.- Un caballero gustará de las canciones y las novelas de amor, pero sólo se enamorará una vez, y será para siempre. La infidelidad y aun el flirteo son prácticas tabernarias que afean el perfil y ensombrecen el alma.
17.- Un caballero sonreirá siempre a los amigos y aun a los desconocidos, aunque su corazón esté destrozado. Eso sí: sonreirá siempre, pero jamás carcajeará dando palmas. La ciencia aún no conoce caso alguno de chimpancé caballero.
18.- Un caballero jamás dejará que se arruine su temple por la grosería y la idiocia habituales en nuestro mundo. Si acaso, afilará su ironía.
19.- Un caballero tratará a los niños como pequeños caballeros. La ciencia tampoco ha determinado que sea imprescindible poner voz de dibujo animado o cara de tonto para tratar con niños. Son inteligentes y divertidos. Como un buen caballero.
20.- En caso de cualquier vacilación o laguna en el comportamiento social no recogida por los artículos precedentes, aplíquese sencillamente el primero, y todo irá bien.
Esta es mi propuesta. ¿Te unes a ella?

2 comentarios:

  1. Siiii la revista The Chap!! Yo vivo en Londres y me he hecho lectora asidua ahora. Gran filosofia, ya podia haber mas paisanos asi! Oiste hablar de las Chap-Olympics? Yo tengo intencion de ir este año...

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  2. Vaya, no conocía lo de las Chap-Olympics, qué bueno, espero que si vas dejes el pabellón asturiano bien alto como dama anarco-dandi. Deduzco que eres asturiana por lo de los 'paisanos', jeje. Los asturianos somos todos 'entrañables de la vida'. Me alegro de que hayas pasado por aquí. Gracias por tus comentarios y un saludo.

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