domingo, 28 de junio de 2009

'Maladjusted (Expanded Edition).' Reedición del punto y aparte de Morrissey.


En 1995, tras la publicación de Southpaw Grammar, disco incomprendido hasta por buena parte de sus seguidores, Morrissey pasaba por algunos momentos difíciles a raíz de la demanda con que Mike Joyce no sólo cuestionaba el reparto de los beneficios de the Smiths, sino que en buena medida terminaba por ensuciar su recuerdo y su historia. No es difícil imaginar el esfuerzo artístico y personal con que afrontó la elaboración del nuevo álbum, en el que se recogía la mejor veta del Vauxhall junto con algunos apuntes del rock poderoso y experimental de su obra precedente.



'Maladjusted' comienza con el tema del mismo título, tras un sample de una película bélica antigua en voz del actor Anthony Newley, y muestra pronto sus cartas: la libertad creativa de siempre, que no renuncia a lo ya hecho ni se arredra ante los nuevos caminos, en este caso más de cuatro minutos de canción sin estribillo sobre la vieja y perdurable inadaptación. A ella sigue uno de los mejores singles de Morrissey, a mi entender, "Alma matters" (cuyo ritmo pegadizo de campanillas fue posteriormente plagiado por Bowie en el álbum "Heathen", escuchad "A better future", y luego hablamos... ay el duque blanco fue en esa ocasión el ladrón de guante blanco), que para la gente a la que se le atragantó 'Southpaw' significaba una vuelta a la melodía pop de estribillo encantador. El vídeo, además, era uno de los pocos mínimamente trabajados de la carrera de Mozz (siempre los ha aborrecido), en una entrada anterior lo he colgado. Continuaba el disco con un puñado de temas que recordaban al tono relajado y evocador del Vauxhall, pero en los que fallaba quizá producción para crear una atmósfera tan personal como aquélla. Entre ellos merece destacarse alguno que forma parte ya de su repertorio clásico, como "Trouble loves me", una balada con melodía de piano preciosa y emotiva, recuperada en la gira de "Ringleader of the tormentors" y alguno de los conciertos del "Tour of refusal" de este año. También, sin embargo, tenía este disco una caída importante: "Roy's keen", un tema medio pop de estribillo cansino y letra tontorrona (todo genio tiene sus descansos, y aquí Moz se pegó una buena siesta), aunque otras como "He cried" y "Wide to Receive" compensaban la cosa; tampoco el tercer single, "Satan Rejected My Soul" -en el que el riff comercial de Boz Boorer y la melodía iban cada uno por su lado- pasará a la historia, me temo.




Aparece ahora la reedición de este disco notable con el que se cerraba una etapa y se abría un largo silencio previo a la reconquista que supuso "You are the quarry". Ha cambiado el artwork, tan criticado por algunas voces (recuerdo a un periodista que decía algo así como que Maladjusted empezaba con mal pie por culpa del jersey que llevaba Moz en la portada, tan triste, como de supermercado), y ahora aparece como un galán un poco rancio de peli antigua, quizá más aseado, sí, pero nada poético, no nos engañemos (además, el título encaja mal con la pose de turista). Pero bueno, como a Moz le perdonamos estas pequeñas minucias, pasemos al contenido: en primer lugar, las ausencias: ha eliminado "Papa Jack" y "Roy's keen" del tracklist. Nada que objetar sobre la segunda, que quizá se recuperará dentro de cincuenta años en alguna edición de coleccionista (¿cómo se venderá eso en un futuro digital? En fin, no nos compliquemos ahora con la metafísica...), pero sí que me parece injusta la supresión de la primera, un tema que podría haber encajado en el "Vauxhall and I" y que sólo se me ocurre que podía tener alguna clase de implicación personal que justificase la decisión.
Pero lo más notable del álbum es la inclusión de las caras B de entonces, que resultan excelentes, en especial Lost y otra a la que le tengo mucho aprecio porque siempre me ha encantado y continúo escuchándola a menudo: "I can have both", que aparecía en el single "Alma matters". Recomiendo la versión que aparece en el disco, pero he encontrado una toma en directo que casi nunca se repitió (Mozzer la define como increíblemente difícil, supongo que se refiere a su interpretación en vivo):

Staring in the window of the shop that never opens/ Planning my selection from all the treats inside/ Should I take as I desire - oh shall I, oh shall I ?/ Or should I hang around to be enticed inside ?/ I'm trying to explain to myself I can have both/ I'm trying to explain to the voice inside I can have both I can have both/ There's nobody around to say no/ Who've brain-washed the small shy boy inside/ He doesn't know he can have both

Aprecio en ella la riqueza de esa letra un tanto abstracta (ciertamente irreverente para la media del pop, con sus corazones rotos y demás faramalla...) en la que me reconozco, pues desde siempre me ha torturado la idea de decidir, de encontrarte frente a varios caminos -u objetos de esa "tienda que nunca abre"- y tener que tomar una determinación. Así me ocurre con frecuencia cuando pugnan el trabajo y el arte, y aunque trato de convencerme, como dice la canción, de que puedo tener ambos, trato de "explicarle a mi voz interior" que es posible, también me pregunto "quién habrá lavado el cerebro al niño tímido" que aún llevo dentro.

El disco concluye con "Sorrow will come in the end", ese recitado con fondo estremecedor de violines que servía de ajuste de cuentas con Mike Joyce, y que en la edición inglesa no estaba incluido.

Al igual que ocurría en "Southpaw grammar (Legacy Edition)" la obra pierde coherencia pero gana en buenos temas. Mejor que sean rescatados ahora, en todo caso, cuando el artista aún tiene voz y voto.

Después llegaría el "exilio americano", la falta de sello discográfico, el "Oye Esteban Tour" y, finalmente, la toma de la bastilla con "You are the quarry". Lo demás, es ruido... mucho ruido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario