sábado, 25 de julio de 2009

'VH1 Storytellers': Bowie, de cerca.

Lleva un tiempo desaparecido, la última vez que lo hemos visto fue en la presentación de la película de su hijo Duncan Jones, prometedor cineasta, y hemos leído rumores acerca de que podría estar retirado por una afección cardíaca. Sea como fuere, nos ha dado ya más que suficiente, pero uno no puede evitar pensar que personajes como él son eternos, y que tarde o temprano saldrá otro disco que añadirá un peldaño más de excelencia a su impresionante carrera musical. Para mitigar de alguna manera la orfandad en que nos dejan los silencios de los verdaderamente grandes, aparece este CD-DVD que contiene su actuación en el programa de televisión VH1 Storytellers, en 1999.
Estamos en la etapa posterior a Earthling, disco que comenzará apreciarse aún dentro de unos años y que al final tendrá que ocupar un lugar preferente en su discografía; la rabia electrónica y experimental de aquel álbum dio paso a 'Hours...', una obra intimista compuesta por canciones más tradicionales donde Bowie retomaba su faceta de compositor extraordinariamente dotado para la melodía, las letras sugerentes y la interpretación diversa, adecuada para cada tema -como un actor en distintos papeles-, pero siempre personal.
Como buen perfeccionista, la actuación en el programa se nota perfectamente estudiada, pero aun así transmite una cercanía entrañable con el público presente y los espectadores. Cada canción viene precedida de una anécdota en ocasiones muy divertida, que escenifica echando mano de aquellos recursos gestuales con que compuso los marcianos más marcianos del cine. Al mismo tiempo bromea sobre sí mismo y sus distintos rostros, como en aquel episodio de los años setenta, en plena gira por ciudades humildes de trabajadores industriales, donde se presentaba nada más y nada menos que así: "hola, soy Ziggy Stardust", imaginamos que con su pelo teñido de rubio o rojo y sus trajes ceñidos de lamé o lentejuelas, quizá con capa y fajilla y un largo escote hasta el ombligo. En uno de aquellos bolos preguntó al encargado del club por el baño, y éste lo llevó a través de un pasillo y le señaló al fondo un mingitorio de lo más cutre. Bowie, subido en sus plataformas, puso los brazos en jarras y dijo con tono aristocrático: "yo pienso mear ahí". A lo que el encargado le respondió: "mira, si fue bueno para Shirley Bassey será bueno para ti".
Lo más bonito de todo esto es que vemos a un artista en buena sintonía consigo mismo y su pasado, sin excesivas ansias por reivindicarse ni artificiosas seguridades. Y la música va en consonancia con ello, puesto que repasa clásicos como Drive in Saturday, Can't help thinking about me (el primer tema que compuso), Rebel Rebel (interpretación corta y un tanto irónica), pero también las canciones nuevas de aquel año, como las excelentes Thursday's Child y Seven.
Los bonus-tracks del DVD incluyen algún otro tema de 'Hours...' (nos preguntamos por qué no están igualmente en el CD).
Se ha publicado también por estas fechas el DVD y un CD, por separado, de 'Glass Spider Tour', donde nos encontramos a otro Bowie, la megaestrella de giras ya irreproducibles, donde la teatralidad y la experimentación artística eran el leit motiv de un espectáculo que aun hoy parece vanguardista. Lo dejaré para otra entrada, pero la verdad es que ambos nos dan cuenta del alcance de uno de los grandes autores de la música popular, precisado quizá de una adecuada valoración que confiamos no tenga que esperar a su fallecimiento, como en otros casos.
De momento disfrutemos con su creatividad, su inteligencia y su buen humor en este disco, 'VH1 Storytellers', que como cualquier reedición de los clásicos merece un lugar privilegiado en nuestra discoteca.

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