sábado, 15 de agosto de 2009

Un año de blog (agradecimientos y aviso de ausencias).

Se cumple un año desde que inicié esta bitácora a ratos literaria y siempre personal, y aunque la fecha no merezca figurar en calendario alguno, un caballero no debe hacer ascos a cualquier ocasión de desarrollar un poco de fatua solemnidad.
Así que quiero dar las gracias a quienes esporádica o asiduamente se pasan por aquí haciendo agradable lo que, más allá de mis motivos para escribir un buen puñado de veces al mes, no deja de ser una experiencia de comunicación. De veras que me siento honrado y agradecido por vuestra atención, seguramente más numerosa de lo que imaginaba cuando comencé esto.
Pero, además de mi madre -que no sólo me lee, sino que también me promociona, la tía-, hay tres lectores nada anónimos a quienes debo dirigirme en concreto por su voluntaria o involuntaria implicación en el sostenimiento de una tarea, la escritura, que en ocasiones requiere de esfuerzos desalentadores para dedicarle un poquito de tiempo:
-Gracias a "mi" Nuria, en primer lugar, por su apoyo y comprensión permanente, mi primera y más valiosa lectora. Cuento con ella para todo lo que hago en la vida, y el blog no podía ser una excepción. Es responsable, además, de que me levante y me acueste sonriendo, y así todo resulta más fácil.
-Y gracias a Irene y Rafa, cuyos comentarios me han levantado el ánimo y me han dado un arreón de energía en momentos muy concretos. Puedo decir que a causa de su generosidad esta pequeña bitácora no se cerró en más de una ocasión.
Dicho lo cual, amigos/as, es problable que en los próximos dos meses me ausente más de la cuenta. La culpa es de un proyecto de escritura al que le he marcado un plazo un tanto forzadamente con el propósito de finalizarlo tras mucho tiempo de compleja convivencia. La excusa es un premio literario en el que no tengo ninguna esperanza -estará previsiblemente amañado, como el 99% de ellos-, pero que me he tomado como eso, una excusa y un juego con el que atreverme a afrontar algo que en cierto modo se aparta de lo que llevo haciendo hasta ahora, y que requería un punto de locura capaz de eliminar mis propios prejuicios. Rafa sabe de lo que hablo (mi particular ofrecimiento de alma al diablo, jeje). Lo cierto es que estoy absorbido totalmente por ello, me requiere un gran esfuerzo -que debo compatibilizar con tres mil cosas-, así que habrá menos blog y más narrativa secreta.
Besos, abrazos, mucho amor, buena música, algo de cine (está mal la cosa...) y mejores libros para todos/as.

5 comentarios:

  1. ¡Venga, ponte a escribir, que yo me he puesto a leer! :) Hasta dentro de un rato...

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  2. Bueno, no te doy más las gracias porque llevo camino de parecer una folclórica o un cantante de bolerazos.

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  3. Eso, eso, a darle a la tecla, grandes noticias! Vaya, casi consigues lo imposible... Los superhéroes no lloran. Lo mejor del Master, sin duda. Ni título ni leches. Abrazos!

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  4. Un millón de gracias, Rafa. Desde luego que tu amistad y colegueo literario es lo mejor del Máster. ¿Mucho frío en Polonia, ya hablas polaco?
    No se te ocurra volver sin escritura inspirada por esas tierras.

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  5. No te imaginas la cantidad de tugurios que hay para acudir a la caza de la inspiración. Así que no hay escapatoria. Nada, que no hace frío, un veranito estupendo. Cuando anochezca a las tres será diferente. Lo del polaco mejor dejarlo.¡Hasta tiene más declinaciones que el latín!

    Y en cuanto a tu anunciada sequía bloguera, asumo el intento de tomar el relevo en las próximas fechas.

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