viernes, 11 de septiembre de 2009

"Foot of the mountain", de A-ha. Elegancia al pie de la montaña.

Hay un prejuicio muy común entre el público cultureta -sin ánimo peyorativo, para bien o para mal camino entre ellos- de acuerdo con el cual los inicios de un artista contienen siempre lo mejor de su trayectoria, una calidad y una supuesta frescura que poco a poco se van perdiendo con los años. Así, cuando el creador decide continuar con su obra o retomarla pasada cierta edad, lo hace inevitablemente por dinero y sus intentos no dejan de resultar patéticos. Tiene algo de fascistoide esta manera de pensar, que entroniza la juventud sobre todas las cosas y concibe al autor como una foto fija, de modo que todo lo que se aparte de ella merece desdén o explícito rechazo. En el mundo del pop ocurre así, por ejemplo, con Morrissey. Recuerdo cuando hace unos años fui a comprar el "You are the quarry" al FNAC. Como no localizaba el disco, le pregunté al chico de la sección de música y me contestó: "no me extraña que no lo hayas encontrado. Míralo en la portada... no parece él". Pues claro. Ya no era el joven lánguido, gafapasta y depresivo de los años ochenta, sino un hombre de cerca de cincuenta años de complexión ancha que había sustituido el lamento por la mordacidad. A uno puede gustarle más el de antes, pero que lo sea por afinidad lírica o musical, y no simplemente porque "haya cambiado". En fin, supongo que ese prejuicio se pierde con la edad.



Y es que de no ser así los seguidores de la música pop pueden perderse la extraordinaria carrera de A-ha en la década del dos mil. Tras unos años de desconcierto, en que su propia evolución personal los apartó del público adolescente que hasta entonces los había sostenido, regresaron en el año 2000 con el álbum "Minor Earth Major Sky". Su primer single, "Summer moved on" tuvo un impacto notable, y anunciaba con claridad los nuevos tiempos: se había acabado los jovencillos del "Take on me". Ahora nos encontrábamos con una banda adulta que cultivaba un pop elegante, sofisticado y un punto melancólico. Pero lo más relevante era lo que de una manera sencilla distingue a los buenos de los malos discos: su excelente colección de canciones. (Aquí tenemos "Summer moved on").






Si hay algo que desde entonces caracteriza los álbumes de A-ha es precisamente eso: la sensación de que uno tras otro todos los temas son memorables. Lo único que puede llegar a cansarte es la peculiaridad de su sonido y el tono de voz de Morten Harket, pero al igual que en las catas de vino, te das un paseo por sonidos más guitarreros y en seguida tienes limpio el gusto para disfrutarlos de nuevo.


Cada uno de los títulos posteriores ha seguido con esa tónica de excelencia, desde Lifelines (2002) a Analogue (2005). Mientras el primero contenía alguna de las mejores canciones de su carrera -como la que daba título al álbum- el segundo supuso una interesante evolución de su estilo hacia una oscuridad e incluso agresividad que fueron bien recibidas, quizá porque continuaron fieles a lo que más importa, las buenas canciones. El primer single, Celice sufrió una pequeña polémica a causa del contenido este vídeo, que no va a asustar a nadie precisamente, pero ya sabéis cómo son estas cosas...





Entre medias publicaron un álbum en directo que tiene un título estupendo, procedente de la letra de un tema antiguo ('The swing of things'): How can I sleep with your voice in my head.

Ahora vuelven con "Foot of the mountain", que supone un retorno desprejuiciado al uso de sintetizadores para componer pegadizos estribillos sonoros. El disco vuelve a contener una maravillosa colección de temas pop para escuchar mil veces, cuyas melodías te persiguen -afortunadamente- hasta en el contexto siempre cacofónico del trabajo. Una pequeña curiosidad para los moz-maníacos: en una de las entrevistas de promoción de "Foot of the mountain" los tres A-ha declararon su admiración por Morrissey y señalaron que uno de los temas de este álbum, Shadowside, podía encajar nada menos que en el "Vauxhall and I"...


Bueno, en esta entrada no he hecho sino hablar bien de los noruegos... ¡pero por ahí no paso, ah no, no señor! Shadowside está bien, pero pretender que pueda tener encaje en la obra maestra del Mozzo...


En fin, disculpemos este lapsus y despidámonos con el vídeo del single, "Foot of the mountain". Como primera elección es un poco sorprendente, porque no es de las mejores del álbum, pero sí que resulta representativa de su sonido.




No hay comentarios:

Publicar un comentario