lunes, 26 de octubre de 2009

Asunción Caso Ledo.

No se puede hacer literatura con un dolor tan grande como el que me produce tu pérdida, pero tenías que estar aquí, donde he tomado prestados tus apellidos sin preguntarte, y espero honrarlos de alguna manera. Me duele pensar que nunca hayas podido leer las tonterías de tu nieto, seguro que de cuando en cuando te habrías reído. Tan sólo quería dejar constancia ante quien sea de que eras una excelente persona, generosa, buena y divertida. Pasé contigo toda mi infancia, disfruté cada año mis vacaciones en Gijón bajo tus cuidados, te tuve a mi lado en los momentos oscuros de mi adolescencia. Hablamos mucho, nos reímos mucho. Siempre has seguido presente en nuestras conversaciones con tus dichos asturianos, y esa clase de anécdotas que nos contaremos una y otra vez para recordarte. Lo diste todo y pediste muy poco. Ayer se acabó. Me siento vacío y un poco más solo, aunque nunca has dejado de estar conmigo. Te echaré de menos.

6 comentarios:

  1. En cuestión de menos de un año perdí los tres abuelos que me quedaban. Es un momento personal muy intenso el que vives, no ya por el dolor que produce el hecho en sí, sino porque al morir los abuelos cerramos del todo el libro de la infancia, y nos damos de pronto cuenta de que estamos escribiendo el capítulo del camino a la madurez.
    El año pasado perdí a mi padre sin esperarlo y sentí que empezaba mi camino a la plena madurez, con todas las responsabilidades y pesares que eso lleva. A veces se siente una como si se tirara del trapecio sin la red. Un beso enorme. Y mi afecto sentido.

    ResponderEliminar
  2. "Diste todo y pediste muy poco". Has dado en la diana. Así es la gente por la que merece seguir adelante, tan pocos ya. Lo siento Fran. Afirmas que "nunca has dejado de estar conmigo". Conociéndote estoy seguro de que nunca dejará de estar contigo.

    Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  3. Querido Francisco:
    La literatura no nos pide permiso y se hace sola, no nos espera y toma la palabra mientras nosotros balbuceamos modismos que no reflejan ni un ápice de lo que sentimos.El amor es solo la atracción irresistible entre ciertas partículas materiales, cuando estas dejan de estar reunidas en un sólo cuerpo no significa que hayan dejado de existir. Tu abuela, mi tía, se ha expandido como el gas que escapa de sus limites materiales para ocupar todo el espacio. La encontrarás allá donde la busques y siempre que la recuerdes aparecerá bajo cualquier forma. Sentimos la pena porque nos gusta que todo esté en su sitio, esperándonos, inalterable, para servir a nuestras necesidades de pertenencia. La muerte no es el final, ni Pumarín era ya Pumarín, ni podremos llegar a Calzados José para subir a ver a Choni. La que ha subido y muy alto es ella. No estés triste. No le gustaría.
    Un abrazo.
    Rubén.

    ResponderEliminar
  4. Wodehouse: muchas gracias por tu comentario. Es cierto y hermoso lo que dices sobre cerrar definitivamente el libro de la infancia cuando fallece un abuelo. En mi caso especialmente, porque ella está unida a esa época de una manera muy intensa. Gracias de veras, tu comentario me reafirma en que esto de los blogs es algo distinto -en ciertos casos- a una mera feria de egos. A veces compartimos mitologías o nos reímos juntos, pero también cuando toca sabemos proporcionarnos unas palabras de consuelo. Nos comunicamos, en definitiva.

    Rafa: darte las gracias a ti es un poco redundante, pero insisto en ello. Estás siempre cerca aunque te hayas 'exiliado'. (Por cierto, espero que estés recibiendo mis e-mails, he tenido problemas con el servidor de telefónica.)

    Rubén: gracias por tu comentario y por estar allí. Me gusta mucho eso que dices de que la muerte no es el final ni Pumarín era ya Pumarín, llevas razón. Transmítele también a tu madre mi agradecimiento, siempre me ha parecido una persona extraordinaria.

    ResponderEliminar
  5. te mando mucha compañia virtual
    yo añoro a mi abuela porque la tengo lejos y cada vez me siento más en deuda con ella. o con mi padre. en eso notas la adultez. piensa que siempre estará en ti y que en parte gracias a ella las demás disfrutamos de ti, del blog, de tu literatura. que descanse en paz y que tú continúes andando con su recuerdo. salud, mucha

    ResponderEliminar
  6. Muchas gracias, electricbluejean, por tus palabras y tu compañía. Sí, es bueno mirar atrás y reconocer las deudas que tenemos con los seres queridos. Las mías son grandes, en este caso. Saludos.

    ResponderEliminar