domingo, 20 de diciembre de 2009

Lo mejor del año... o lo menos malo (Casoledo recae en la patológica confección de listas). Buenos propósitos para 2010.

Aunque el terapeuta de mi terapeuta le ha dicho que me convenza de que abandone la elaboración de listas, en beneficio de todos, estamos a fin de año, y si se perdona el cigarrito o la copita de más, no vamos a discutir por una listilla de menos. El problema es que hay poco donde elegir, lo que dice mucho acerca de los tiempos que vivimos. Tan sólo en música me sobran buenos discos. Y es que he adoptado el criterio de escoger creaciones de este año, es decir, no me valen reediciones de clásicos o en camino de serlo, que harían la lista muy sencilla. Allá vamos (sólo tres por cada categoría):



Libros:

1.- 'La lluvia antes de caer', de Jonathan Coe: excelente literatura intimista hecha a golpe de memoria rescatada por un puñado de fotografías. Cada una de ellas -cada capítulo- añade profundida y enigma a los personajes en una construcción impecable. El autor, un descubrimiento.
2.- 'Deseo de ser punk', de Belén Gopegui: la narradora más hábil e inteligente del triste panorama español, capaz de "colar" dentro del sistema artefactos tan peligrosos como este. Claro que el sistema ya no se preocupa de desactivar a los artefactos, habiendo desactivado a las personas que podrían acceder a ellos. En todo caso, alta literatura con voz adolescente y música ruidosa y retadora.
3.- 'Virginia o el interior del mundo', de Alvaro Pombo: la más jamesiana de sus novelas, lo que de por sí hace obvia cualquier consideración. Un esfuerzo creativo y lingüístico que quizá no se esperaba en un autor de su edad y trayectoria, máxime después de haber obtenido el premio (?) Planeta. Deberían aprender otros (lo digo por Paul Auster... Nuria es una fiel lectora suya y me dice que la última, Invisible, es inmpresentable).

Pelis (y series de televisión): tengo que incluir series de TV porque el cine da miedo de lo escasito que anda de calidad. Ya se va hartando uno de expectativas, críticas mercenarias y campañas de publicidad (incluida la publicidad cultureta) para que luego uno sienta que le han tomado el pelo.

1.- Lost (5ª temporada): el argumento ya a nadie le importa, son tantas las horas de diversión, emoción y sorpresa que da igual cómo acabe, sólo ha lugar al agradecimiento. Eso sí, un fogonazo de luz al final nos ha dejado sin aliento a la espera de la sexta y última temporada. De la quinta me quedo con el comienzo de aquel capítulo en que conocemos al personaje Jacob. Está conversando en la playa con otro, de repente el plano se abre... y aparece la estatua gigante. Me dio tal vértigo que quedé clavado en el asiento. Han sido tantos momentos... Que no se acabe nunca, por favor. Todos los frikis del mundo nos ofrecemos para seguir creando argumentos.
2.- Moon, de Duncan Jones: la sorpresa del año, cine de ciencia ficción que como todo buen cine nos habla más de nuestro mundo que de otros imaginarios. Una dirección comedida para una historia que bastaba por sí sola.
3.- Mad Men: aquí incumplo un poco las reglas de mi lista, porque acabo de descubrirla y estoy con la primera temporada, pero en poco tiempo me pondré al día, así que consideremos que ya estoy a la altura de la producción reciente. Estética fascinante, diálogos de una agudeza inédita en televisión, tramas sutiles, personajes complejos, machismo en estado puro, y una descripción tan cabal del capitalismo que nacía y se ha instalado entre nosotros por los siglos de los siglos (amén no... ¡¡revolución!!) que parece increíble que se trate de un programa de televisión. Pero vuelvo a lo de Gopegui: no hace falta desactivar el producto... se ha desactivado al receptor.

Discos: es doloroso renunciar a las reediciones, porque las de Saint Etienne (Fox Base Alpha, Continental, Sound of water y So tough) y Mozz (Southpaw Grammar y Maladjusted) me siguen alegrando los días. Pero aun así ha habido suficientes discos buenos (el modelo industrial está en crisis, pero la creatividad desde luego que no):

1.- Years of Refusal, de Morrissey: después del escepticismo que provocó Ringleader... y lo continuistas que sonaban en la gira los temas nuevos con respecto a los de aquel disco, nadie daba un duro por Refusal. Pero lo ha vuelto a hacer, y el nuevo puñado de canciones se puede colocar en lo alto de los tres últimos álbumes de estudio (Quarry tenía grandes logros, pero era demasiado irregular).

2.- God help the girl, de Stuart Murdoch: uno de esos discos que continuaré escuchando dentro de muchos años, no me canso de recomendarlo, es una maravilla. Ahora, por cierto, acaba de aparecer un EP, Stills, con unos cuantos temas que no habían entrado en el otro. Son igualmente soberbios, se pueden adquirir sólo en Itunes, pero merece la pena. La obra de un autor respetuoso con su arte y con el público al que lo destina. Un canto de amor a la música pop.
3.- Guitarras y tambores, de Cola Jet Set: con este disco de pop encantadoramente naif sobran las explicaciones, es algo visceral. Su música me ha acompañado en momentos muy importantes a lo largo del año, y siempre para transmitirme las mejores sensaciones, y suscitar en mí los mejores sentimientos. La sola perspectiva de poder verlos en directo en febrero me hace sentir indignamente adolescente. Ay dios, me los imagino (salvo a Felipe, que es mayor que yo) diciendo "¿quién ese ese señor de canas que salta en la segunda fila?". Pero me da igual: a los noventa años seguiré siendo un popero irredento, y a mucha honra.
Lista de propósitos culturales para el año 2010:
1.- Literarios (propios): he aparcado el proyecto novelístico extraño y paralelo en el que estaba metido tras trescientas páginas de trabajo, por razones que es complicado explicar. Son cosas que pasan. Está en un armario, y podrá resucitar o morirse. No es algo que me preocupe. Así que he vuelto a los proyectos que tenía trazados en mis cuadernos, y en el año 2010 deberían concretarse en lo siguiente:
  • Completar "Zonas de sombra (tres novelas cortas)". Ahora trabajo en la revisión de "El hombre que espera", y espero hacer lo mismo en el primer trimestre con "Apuntes para juna biografía del profesor Faure". Los tendré una temporada individualmente en Bubok, no obstante.
  • Completar "Junto al fuego", colección de relatos de no demasiada extensión (salvo el que lleva el mismo título, que será más bien una novela corta, pero que encajará en este libro) con una cierta unidad temática. Dependiendo del número de páginas -no quiero un tomo muy pesado- me plantearé reunirlo con el anterior en un solo libro. Espero que JAF esté acabado para finales de año. Luego vendrá mi novela "de mujeres" ('UMBH') (no "para mujeres", sino que todos los personajes son femeninos y tienen determinado sentido relacionado con lo que llamamos "género"), donde se menciona la Era del Caos en una de sus secciones. Y durante los próximos años de mi vida, si hay suerte, narraré en al menos cuatro novelas ese Caos. UMBH me llevará, imagino, 2011 y 2012 como poco, tiempo durante el que tendré abandonada la narrativa corta. Pero ya estoy yendo demasiado lejos...
  • Reunir en un tomo los textos del blog de carácter estríctamente crítico, no personal. Me gustaría irlo haciendo así para conservar estos escritos más allá de la red. Requeriría un trabajo de edición que llevaría bastante tiempo, así que se irá haciendo como se pueda. El título sería probablemente "Diario de la bestia vol. 1", y la idea es irlos elaborando cada año o año y medio.

2.- Literarios (lecturas): los tomos de Proust en la traducción de Mauro Armiño tienen que caer este año sí o sí. Y ya puestos, los cuatro de "Una danza para la música del tiempo", de Anthony Powell. Es buena idea centrarse en ellos en vez de leer más novelas de menor tamaño. Además, es una apuesta segura, verdaderas cumbres de la literatura. el año pasado, con tanto viaje a Madrid, renuncié a ello por poco práctico. Pero ahora pienso que me atreveré. También me gustaría retomar la poesía (tengo algunas cosas buenas recientes) y el ensayo cultural (ahí está 'La distinción' de Bourdieu como una laguna inaplazable, muchos libros de gestión cultural pendientes...).

3.- Musicales (conciertos): 2007 y 2008 fueron los años de los conciertos. Morrissey, Los Planetas, Astrud, Jay-Jay Johanson, Rufus Wainwright, Pet Shop Boys, Nosoträsh, Pauline en la Playa, La Casa Azul... ¡hasta los Duranis! Echo de menos esa emoción, ni uno solo ha caído en 2009 (también es que se nos ha complicado la vida con los estudios y tal). 2010 empezará con la Cola Jet Set, y espero que sea una señal de buenos tiempos, aunque me temo que nuestros artistas favoritos no andarán de gira ese año.

4.- Musicales (discos): esto sí que pinta bastante mejor. Nuevos álbumes interesantes seguirá habiendo este año, como todos, así que no hay problema. Pero de mis favoritos se anuncian cuando menos el de La Casa Azul y Duran Duran, sólo con ellos ya me entra el nervio. Y el ámbito de las reediciones va a ser de locura: el resto de Saint Etienne (incluidos Good Humour y Turnpike, con lo buenos que han sido los libretos y los extras de los anteriores me espero lo mejor), algunos de los duranis, y sobre todo... la rareza un tanto friki del So red the rose, de Arcadia, una joya de mi juventud, la elegancia de los nuevos románticos llevada al paroxismo. Con temas extras, remixes y DVD. En febrero. Os daré mucho la lata con él, amables lectores/as.

5.- Cinematográficos y televisivos: la sexta de Lost, Mad Men y las buenas ediciones de clásicos de la FNAC. Poco más se puede esperar. Si hay algo, serán agradables y bien recibidas sorpresas.

6.- Exposiciones, eventos y demás: ahora que me estoy volviendo antimenfotista (véase entrada posterior) intentaré ser coherente con ese propósito, implicarme más y disfrutar mejor de mi ciudad, y por supuesto de todas aquellas que visite. Madrid nunca decepciona en ese sentido, y seguro que 2010 será estupendo, aunque de momento no tengo nada preparado al respecto.

Ya está. Que bonito, qué hermoso.

Luego llegará el trabajo y lo mandará todo a la mierda.

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