miércoles, 6 de enero de 2010

Al debalu.

La navidad acabó enmendándose y dejando un puñado de imágenes a recordar:



-L., G. y yo escupiendo nuestras preocupaciones en la calle, frente al trabajo. La mirada triste y rabiosa, pero también inquieta -quién pasaría por detrás, quién nos saludaría de repente-. Comienza un año incierto, de mucha niebla tras la que se esconderán maquinaciones y puñaladas. No sabemos cómo irán las cosas, pero sí que no nos van a pillar desprevenidos/as. Estaremos en contacto. De vuelta de las fiestas, el ajedrez ha comenzado. Y he comido algunas piezas en los primeros movimientos. Veremos.


-Momento karaoke planetario de Nuria e I.: esa fotografía encantadora, el gesto rockero de Nuri, su pelo rubio al aire, detenido en la imagen como un chisporroteo eléctrico, mientras una duendecilla de leotardos grises, I., salta arrebatada ya por la música. Y yo, en la foto, sonrío. Un instante de felicidad perfecta.


-Los gestos de M., y su discurso interrumpido por una risa contagiosa al contarnos, en la cena que puso fin a las fiestas, su experiencia con una mascota. "Es que... ese perro era muy cabrón... muy cabrón". Y cerraba los ojos como diciendo "mejor no queráis saber... lo cabrón que era ese perro". De esos momentos de gracia retardada, que te hacen reír al recordarlos mucho más aún que cuando los escuchabas.


-En esa cena en casa se alzaba la voz o estallaban las risas -seis personas- de vez en cuando. Betty dormía en su camita transportable, cerca de nosotros. Y en una de esas alzó el cuello y soltó una especie de ladrido-gruñido que quería decir "a ver si se respeta el sueño de las criaturas, joder". Luego volvió a hundir la cabeza en la manta.


-El pequeño apenas llega a la altura de la mesa de billar, ni puede sujetar bien el taco. Su hermano mayor, en cambio, lo hace muy bien. Así que el pequeño se frustra y se va a medio llorar a un rincón. Me acerco y le digo "venga, qué te pasa, quién te ha disgustado, a quién tengo que partirle la cara...", me mira de reojo y sonríe un poco. "¿Estás triste porque no te sale bien el billar?". Asiente muy compungido y teatrero, y le comento: "pero esto es un problema para mí, porque si tengo que zurrarle al que te ha puesto triste, y resulta que eres tú, tengo que zurrarte a ti mismo...". Entonces empiezo a hacer como que me peleo con él, le hago cosquillas, se muere de risa y se le pasa el disgusto. Vuelve a jugar y al rato vuelve a frustrarse. Como sé que a los niños les gusta repetir las cosas que les hacen gracia, acudo de nuevo y le digo "qué te pasa, a quién tengo yo que partirle la cara...". Para mi sorpresa, ahora levanta un poquito la cabeza, me mira de reojo con una cara divertidísima de picardía y propone: "a mi hermano... que me molesta mucho". El pequeño ha reflexionado sobre las posibilidades de contar con un matón o un sicario. Una escena típica de 'Los Soprano'.



-G. me cuenta que una niña de seis años de una amiga recibió, entre otros regalos de Reyes, un montón de complementos y aparatos para jugar con la Wii, todas esas tabletas de deportes, mandos y cacharretes varios que tratan de provocar diversos efectos. Tras abrir los paquetes, se retira a un rincón de su cuarto a escribir una pequeña redacción que le han encargado en el colegio acerca del día de Reyes. Una vez acaba, su madre va a leerla y de repente le entra un ataque de risa incontrolable. Se la pasa a sus amigas y a todas les ocurre lo mismo. Al final decide que se la va a guardar en un sobre y se la enseñará cuando sea mayor, al tiempo que le sugiere que escriba otra. Decía la redacción: "este año los reyes me han traído muchas cosas. Me han gustado mucho todos los juguetes. Sobre todo el vibrador".




Y la música de Mus, conmigo casi todos los días.


Al debalu, expresión en asturiano, quiere decir "sin rumbo". Así comienza para mí este año dos mil diez, pero me siento extrañamente cómodo de esa forma. Al debalu, disfrutando del viaje y de su sentido.





Mus: "Al debalu"




2 comentarios:

  1. no conocía la expresión... derivemos, derivemos, al final las navidades fueron como nosotres quisimos ¿verdad? e hicimos todos los rituales. así nos saldrá bien todo, tú lo dijiste...

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  2. "Cansada de dominar los nervios
    decidí reposar,
    una bona estación nes ñubes,
    ente picos que rayen el sol.

    Cansada de dominar los nervios
    tomé'l determín
    de matar la lluz,
    somorguiame en formol,
    esperar un día meyor.

    El barcu
    blincaba nel agua
    con mal respirar.

    Navegar al debalu
    escapando
    de costes y puertos.

    Digo adiós
    a los suaños
    de la nueche anterior."

    (Navegando sin preocuparnos en exceso, y habiendo cumplido todos los ritos de paso, cada uno de nosotros llegará sin duda a su puerto de destino. Gracias por tu comentario.)

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