lunes, 15 de febrero de 2010

La soledad (II).

Pues al igual que hay luces que dan oscuridades
y formas de vestido que desnudan ambientes,
también hay compañías que nos hacen la soledad más sola
pues hacen evidente en grado sumo aquello que nos falta
a la vez que la angustia, la impotencia de poder alcanzarlo.

Fragmento de un poema del profesor José Luis García Rúa, "Adiós, Gijón, adiós", incluido en el tema final del álbum de Mus, "Divina Lluz". No lo he encontrado para linkearlo, pero recomiendo que los amables lectores/as se hagan con él. Se trata de un simple recitado del autor sobre un emocionante y crudo fondo musical. Es difícil escucharlo sin que se te salten las lágrimas. Este notable autor, filósofo anarquista, militante de la CNT, lo escribió a propósito de su salida de Asturias en el exilio, pero ocurre en toda gran literatura son diversos los sentidos que cabe extraer de sus versos.



Luego, cesa de llover
y en un llano del tren vuelve el silencio.
Afuera, unas figuras a lo lejos quietas
y tanto más fugaces a la visión que quiere aprisionarlas
cuanto más cerca están de la ventana.
Adentro, una tristeza honda, un llanto contenido,
un viaje sin conciencia de su término claro,
un hombre sólo y triste,
igual que una hoja muerta
llevada por el viento

No hay comentarios:

Publicar un comentario