jueves, 18 de febrero de 2010

"El punto de vista", Henry James quintaesenciado.

Prosiguen las editoriales pequeñas ofreciéndonos obra inédita del maestro, mientras las grandes se empeñan en reeditar una y mil veces sus novelas mayores con la única variación del cuadro de Sargent que ocupa su portada (¿cuántas veces nos hemos encontrado ya "Retrato de una dama" en las mesas de novedades, sin ni siquiera cambiar la traducción?).

El sello argentino "La compañía" ha publicado este texto, 'El punto de vista', de extraordinario interés para los jamesianos/as por lo que tiene de sorprendente condensación de sus técnicas e intereses: encontramos en él los temas centrales de la narrativa de James, el pulso entre inocencia y corrupción, los alambicados juegos seductores, la contraposición entre dos rivales amorosos que representan valores opuestos y, en el centro de todo ello, una figura femenina novedosa para la época por su resolución e independencia, acosada con frecuencia por otras congéneres, pacíficas sostenedoras de los peores atavismos masculinos.
La peculiaridad de esta obra estriba en el modo como se relatan los hechos, en una especie de ejercicio técnico que anuncia mayores -y mejores- empresas, al ir alternando el punto de vista de los personajes principales y sus adyacentes mediante el empleo de la argucia epistolar. Por otra parte, el contenido en sí dista de ser narrativo al uso, frecuentando en muchas de sus páginas el retrato de paisajes y costumbres que cultivó igualmente el maestro en sus libros de viajes. Todo ello, pues, lo conforma como un título esencial en la trayectoria del autor, si bien no tanto para sus lectores de a pie cuanto para los adeptos o especialistas.
De cualquier modo pienso que no encontramos aquí al innovador de hondo alcance y sentido en la historia literaria que llegó a ser, sino al novelista de mediana edad que, tras haber compuesto una obra que ya de por sí lo hace merecedor de la posteridad, comienza a reflexionar sobre los límites de la narrativa y toma aliento para superarlos. Así es que la técnica del punto de vista resuelta en este libro no es sino un ensayo, o quizá una intuición, que cristalizará cuando se adapte al uso de la tercera persona "limitada", ese narrador falsamente omnisciente de sus grandes títulos que se proyecta a través de uno o varios focalizadores con una fidelidad escrupulosa a sus posibilidades de ver y conocer.
Merece la pena, no obstante, leer y apreciar este volumen como un Henry James quintaesenciado, pese a que no sea la mejor manera de iniciarse en él ni tampoco de comprender su verdadera importancia. Se trata de una pieza más, aunque central, de las que completan el cuadro jamesiano, cuya altura estética, riqueza y profundidad seguirán deslumbrando a los lectores y lectoras por siglos que pasen.

2 comentarios:

  1. Pues bueno...muda me quedo ante este megapost, impresionanate la manera de ponernos los dientes longuilineos...
    Tengo mucho interés por Henry James. pero la vida es tambien un encuentro y no un buscar...así que mientras he tenido años a Henry en mi recámara, para cuando surja, me he entretenido en otros que me hen ido asaltando como si yo fuese la diligencia y se me subían. El caso es que.
    Como has dicho que es para iniciados, pero tal y como describes el libro, yo lo necesito, lo quiero ,y quizá así me meta con Henry en la diligencia a partie de ahora, lo que pasa que...donde lo puedo comprar..? Este libro me apetece todo. bss.

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  2. Te recomiendo, sin duda alguna, "Otra vuelta de tuerca" para adentrarte en James, en cualquiera de las ediciones que puedes encontrar (aunque mejor en Cátedra-Letras Universales).
    Cerrarás el libro y te preguntarás cuánto de cierto había en todo ello, si podías fiarte o no la narradora, o del narrador interpuesto que abre el relato, te preguntarás de quién estaba ella enamorada, qué ocurrió en la casa, qué ve o no ve Miles, y qué sabe y cuánto ha vivido... ningún otro libro se prolonga tanto fuera de sus propias páginas.

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