miércoles, 10 de marzo de 2010

"Física del equipaje", de Pauline en la Playa. Quién lo iba a decir.


Desde aquel afortunado día en que las vi en directo, junto con Nosoträsh, Pauline en la Playa ocupan un lugar importante en ese cofre de tesoros que uno guarda escondido para cuando la vida aprieta. Los discos de Pauline tienen un valor añadido que en muy pocas ocasiones encontramos en la música popular: contienen una obra musical y un excelente poemario al precio de la primera, oiga. La imagen del cofre no es nada gratuita, porque cuando uno extrae el CD sabe que va a encontrarse melodías hermosas, voces delicadas y una letras amables o punzantes, siempre llenas de inteligencia y precisión, y es como si desde dentro te iluminase el rostro mientras lo haces.
"Física del equipaje" supone en cierto modo la consolidación de un estilo único. Menos melancólico u oscuro que "Silabario", y carente de una canción de enganche tan inmediata como "Rueda corazon" en "Tormenta de Ranas", supera a ambos, sin embargo, por la sencilla razón de que todos sus temas son excelentes. Requieren, como todo arte de verdadero valor, varias escuchas para apreciar sus capas y matices. La instrumentación aparece más desnuda y quizá por eso cuando los vientos, las cuerdas o una deliciosa gaita arropan las guitarras subrayan aún más la belleza del todo. El disco tiene, no obstante, un tema llamado a ser nuevo clásico paulino: "Quién lo iba a decir", emocionante en su canto a la felicidad cotidiana de la vida en pareja (idea subversiva, ya sabemos lo mucho que se aprecia el desgarro). Leed, amigos y amigas, esta letra encantadora que nos remite a los mejores momentos de nuestra vida:
Aún hay días que
lo pienso y me cuesta creerlo.
¡Quién lo iba a decir!
de mí y de ti,
de ti de mí.

Compartiendo la bañera
y doblando la colada,
aliñando la ensalada,
muertos de la risa en la cama
cada uno en su lado
con los pies entrelazados
y me siento tan feliz…

Y no hay más que vernos.
Y es que no hay más que vernos
Aún hay días que
lo pienso y me cuesta creerlo.
¡Quién lo iba a decir!
de mí y de ti,
de ti de mí.

Pasando la noche en vela
dando caza a los mosquitos,
haciendo el amor a gritos,
muertos de la risa en la cocina
despegando la tortilla
mientras me comes a besos
y me siento tan feliz…

Y no hay más que vernos.
Y es que no hay más que vernos

Claro que sin la voz de Alicia Alvarez, entre tierna y ácida, entre dulce y guasona, no es lo mismo. En este disco pienso que se desprende de algunas resonancias vainiqueras y se vuelve definitivamente única. En otra de mis favoritas, "Tendencias de sastre" -preciosa melodía- funciona como un instrumento más, mudando delicadamente el tono en cada nota (y cuando pronuncia "botón", cuidado, puede saltar el automático y dejarnos a oscuras).

Redibujo mi contorno en papel cebolla con rotulador
voy uniendo pieza a pieza de
la cabeza justo hasta los pies.

Y sigilosamente hilvano con mis manos
los pedazos del patrón.
Que me siente como un guante
porque si no yo tiendo a...

desprenderme como un alfiler
que nadie lo ve ni escucha caer.
Descoserme como aquel botón
que rodará bajo el sillón

Sin embargo voy y estrecho tanto el ancho
que me cuesta respirar
y me frunzo como acordeón
y hasta me recojo en dobladillo.

Cuando me da el punto bobo robo cremalleras con las que callarme,
las penas con las que vestirme,
las telas de las que...

desprenderme como un alfiler
que nadie lo ve ni escucha caer.
Descoserme como aquel botón
que rodará bajo el sillón.

¿Verdad que esta letra parece el comienzo de un cuento de Clarice Lispector? La de "Reparto de bienes", un poema de la Atwood. Y así podríamos seguir rastreando afinidades.
"Física del equipaje", un regalo de música y literatura en tiempos de carestía. Al igual que en la antigüedad los perseguidos se "acogían a sagrado" en las iglesias, nada mejor en las tormentas de vulgaridad y mediocridad que nos azotan que llamar a la puerta de las hermanas paulinas y quedarnos allí entre alfileres y botones, hermosos paisajes imposibles y agradables tarareos. Tarde o temprano, escampará.

8 comentarios:

  1. Desde luego, no son letras, son microrelatos increíbles. qué calidad y qué calidez.

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  2. Qué bonito te ha quedado Francisco. A mi me parece que si hay una canción que engancha y es Como un ciempiés y Un gran país me ha recordado a las mejores canciones de la buena vida, para mi es la mejor canción de pauline, tiene un final apoteósico.
    Lo mejor de pauline es que son facilmente tarareables y cantables en cualquier lugar :)
    Besos.

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  3. Wodehouse: es verdad que podrían entenderse como microrelatos, ¿y quién hace algo así hoy día, con ese aire sencillo, de no ponerse estupendas?

    Viola: a medida que uno escucha el disco en realidad enganchan todas. Y tienen un directo estupendo, me gustaría verlas en la gira, aunque me temo que será difícil. El 23 de abril están en Madrid, pero para este año tenemos ya una agenda prevista de conciertos más repleta que la del Papito de las narices. (Incluso Rufus Wainwright en el Liceu!!!)

    Tomad nota las dos del día 23 (Neu club!) por si podéis pasaros.

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  4. Francisco, no me lies que el concierto es el 24, bueno en el neu! siempre son en sábado. Cuéntanos algún día que conciertos teneis... vais al primavera?
    A mi Rufus me gusta pero me cansa, asi que nunca me he atrevido a ir a un concierto suyo porque son carísimos, pero que suerte verlo en el liceu!
    Un beso.

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  5. Llueve en Alicante, hay tormentas de nieve en sitios insospechados, las finanzas siguen sin levantar cabeza... Y ahora mi musicóloga de cabecera dice que Rufus le cansa... ¿se está acabando el mundo? Menos mal que me has descubierto a Richard Hawley...

    Bromas aparte, tienes razón, es el 24!!

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  6. Se me olvidó lo de los conciertos: en mayo Rufus (Barcelona), SOS Murcia (sobre todo por los Tindersticks y Los Planetas), y al Primavera sólo el día de los Pet Shop Boys. Luego, en principio, el Contempopránea y alguna cosilla más suelta...

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  7. Hola Francisco, que maravilla los tindersticks, el último disco tiene unas canciones divinas. He oído que van los primitives al contempopranea!! que envidia. Estaría guay quedar el día de los pet shop boys, yo espero que sea el último concierto porque es importante acabar con un buen gusto de boca y los PSB serían muy apropiados para ello.
    Un beso.

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  8. Si, Viola, el último de los Tindersticks es una maravilla, el problema es que coinciden en el SOS con los Planetas, y mi mujer es muy planetaria (yo también ahora, por influencia suya), así que a lo mejor no los vemos. Sería estupendo quedar para dar botes con los Pet Shop Boys a finales de mayo, ya lo hablaremos.
    El cartel de este año del Contempopranea pinta muy bien, aunque lo completaría Guille Milkyway si le da tiempo a acabar el disco...

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