domingo, 7 de marzo de 2010

"An education", de Lone Scherfig (guión de Nick Hornby). ¡¡El cine da señales de vida.!!



Escribo emocionado aún por esta maravillosa película que me ha reconciliado con el cine. En mitad del yermo de tramas y moralejas infantiloides que ocupan las pantallas nos encontramos con una obra que, con una dirección impecable, ajustada y sabia, una estética hermosa y un guión inteligente, nos habla de un puñado de cuestiones fundamentales en cualquier vida.
La historia de Jenny se sustenta sobre el pilar de la escritura de Hornby, que consigue sortear los riesgos de alguna escena que podría derivar en el melodrama -el encuentro mujer/amante, o alumna /profesora- y sabe administrar el humor, la ambigüedad y las cartas ocultas con un tono amable y en apariencia sencillo que sólo puede obedecer a la mano experta de un gran autor -he leído poco de Hornby y no me gustó demasiado en su día, debo retomarlo-. En añadidura, la directora viste de gracia y belleza las escenas, la música las arropa con encanto y los actores realizan un trabajo extraordinario. Carey Mulligan hace evolucionar su personaje de forma portentosa, más allá de los cambios de vestuario y maquillaje, con una emotividad doliente o una sonrisa que el reflejo mismo de la ilusión por vivir cuando es necesario. Peter Sarsgaard, tal como predicaba aquel personaje de la gran Magnolia, seduce y destruye mediante sonrisas aniñadas y miradas de desamparo. El siempre eficaz Alfred Molina reitera el personaje autoritario y patético que ya nos ha ofrecido en otras ocasiones -Chocolat-, Emma Thomson aparece brevemente para dejar huella, cínica y fría, en este caso, y Olivia Williams resulta un descubrimiento para mí en ese papel de profesora de Jenny, secundario en una primera impresión, pero completamente fundamental a la larga.
La directora sabe mostrarnos una París bella y luminosa, locales nocturnos chisporroteantes de vida, la luz de los campos ingleses y la oscuridad de los interiores de las viviendas donde generaciones confusas consumían su tiempo en la tensión entre el viejo mundo y el nuevo que se avecinaba (años sesenta).
En cuanto a la historia en sí, pocas nos ha ofrecido el cine de los últimos años con tanto atractivo y profundidad: la vieja -y falsa- dicotomía entre la cultura libresca y la de la experiencia, el sentido mismo de la educación, la ética de la responsabilidad... Cuesta poco sentirse identificado con Jenny en su búsqueda, su asfixia frente a un sistema irracional y, finalmente, su fracaso, que con el tiempo tornará en todo lo contrario.
Nos hace pensar asimismo en cierta demagogia que suele emplearse por quienes hacen del mundo un gigantesco escaparate de placeres -lugares, personas, objetos- en el que basta estirar la mano para proveerse, ajenos a cualquier responsabilidad y con tintes adictivos. Lo que caracteriza estos movimientos, y que queda bien reflejado en la película, es un poderoso discurso justificativo de tono próximo al de las sectas. Lo hemos oído alguna vez de labios de bebedores, drogadictos o puteros: tú no puedes comprenderme porque estoy en otro mundo, el tuyo es una construcción cultural arcaica, y el mío el paraíso de la libertad. Hablo de tono sectario porque suele emplearse un aparato argumental tan compacto que no deja lugar al diálogo con otros que no pertenezcan al grupo. Así es que como Jenny ya sólo puede relacionarse con los demás a través de mentiras, silencios y manipulaciones, y mete en el mismo saco al padre intolerante y a la profesora que, en realidad, se preocupa sinceramente por ella. Ejemplar es el papel que juega esta última, cuando la protagonista la visita en su casa y descubre que tras la apariencia aburrida que ella tanto despreciaba había una mujer rodeada de inteligencia y encanto.
Algunas críticas facilonas han calificado el final de la película de conservador. Bien al contrario, me parece completamente revolucionario: por una vez se nos habla de la liberación de la mujer a través de progreso intelectual. Abundan las novelas y películas que intentan transmitirnos que una mujer independiente y libre es aquella que practica mucho sexo (curiosa sintonía de esos subproductos con la mirada pajillera masculina). Aquí simplemente se nos habla de que todo placer conlleva una responsabilidad, lo que en absoluto es sinónimo de convencionalismo. No hay nada más convencional que una secta. Hornby consigue con un par de frases finales darnos a entender que Jenny estudiará en Oxford, sí, y será académicamente brillante, pero también saldrá con los chicos que le apetezca, visitará París y disfrutará, ahora en verdad, de una vida en plenitud.
Cine maravilloso, por su propio valor y el añadido de su singularidad en estos tiempos. Gracias.

5 comentarios:

  1. No sé si has visto mi blog pero...estoy abducida por esta peli desde que la vi la semana pasada en el cine. Ya le he dedicado tres posts y vivo dentro de ella, con su banda sonora en mi Mp3, es que es increíble. Me la he visto otras tres veces en Internet, ahoche era la una y media y mi marido me tuvo que llevar en volandas a la cama porque no me quería separar de ella en el ordenador.

    ¿Pero tanto te gusta? Cuando salga en vídeo te la regalo.
    Es que yo fui ella. Yo con 16 años tumbada en mi alfombra de mi cuarto oyendo Mamá, Los Secretos, Onda Dos, Juan De pablos en Radio España , Rafa Abitbol, Los pretenders, Elvis Costello, XTC, Los Jam...Los Clash, soñando con Inglaterra(no parís) y yendo los veranos a estudiar Inglés y comprarme medias de colores...que aquí no había.
    Aparte idolatro a Nick Hornby, tengo todos sus libros y me sé su vida entera. Lo adoro.

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  2. Empieza por leerte "En Picado" de Anagrama. Te engancharás del todo a él.

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  3. Vi tu entrada pero tenía una intuición tan fuerte con la peli que no quise leer ninguno de los blogs amigos que hablasen sobre ella, ahora me lanzaré sobre el tuyo.
    Gracias, seguiré tu recomendación de Hornby, y ya te iré contando.

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  4. Me ha dado un ataque de risa con lo de final conservador, en fin.
    Si me ha gustado, menos mal porque ultimamente he visto un par de las ultimas pelis romanticas de moda y no me ha gustado ninguna, y en parte por culpa de sus actrices, asi que tenía un miedo con esta... pero esta muy bien ella, lo cual es muy importante.

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  5. Qué bien Viola, que te guste la película. Sí, es de estas que podríamos calificar de "románticas a la inglesa" (no a la americana), que siempre tienen algo especial, aunque en cualquier caso también hable de otras cosas.

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