sábado, 18 de diciembre de 2010

'Metamorfosis de la lectura', de Román Gubern.

Corren tiempos de nerviosismo en el mundo del libro. La aparición de los e-books, que en principio no deberían sino ampliar las posibilidades del lector/a -junto con otros efectos beneficiosos, como el del ahorro de papel- está siendo, empero, motivo de preocupación. A fin de cuentas nos encontramos en España, donde la innoble tradición de la picaresca, la impunidad y el aprovechamiento señala que todo aquello que esté disponible para ser sustraído sin coste jurídico o personal, será sustraído. La descarga masiva de música, fenómeno que contemplamos con tanta naturalidad como la lluvia, es sin embargo -y al menos en las dimensiones que lo conocemos- una extravagancia autóctona. Así que no es de extrañar que el marcado editorial se haya echado a temblar, mientras que en otros países está suponiendo, sencillamente, una transformación de la forma en que la creación literaria se pone a disposición de los interesados. A un servidor no le sorprende que cada vez más vengan a parar a este blog personas que buscan a través de google cómo descargar gratuitamente determinados títulos que he reseñado... El latrocinio es en otro departamento, lamento las molestias.


No es este lugar ni momento para divagar sobre la piratería, sobre todo porque no merece demasiado la pena. No hay mucho que discutir, en realidad, y es un error hacerlo. La argumentación de los piratas me recuerda a la de esos maridos puteros que justifican ante los amigos sus devaneos extramatrimoniales con profundas disquisiciones sobre la vida en pareja, cuando todo resulta infinitamente sencillo: lo hacen en tanto en cuanto pueden, esto es, mientras no los pillen. La misma sensación de vergüenza ajena lo invade a uno cuando oye todos esos discursos sobre la "cultura libre", en especial cuando lo son de boca de supuestos progresistas, que de este modo se alinean en insólita coyunda con los sectores más reaccionarios, que ven en las descargas gratuitas una oportunidad única para acabar con las voces críticas del mundo del arte. En fin, que no me aburran defendiendo lo de la cultura libre -a menos, eso sí, que tales razonamientos se extiendan al urbanismo, el fútbol o los coches, por poner ejemplos insidiosos-; limítense a robar, ya que pueden.


"Metamorfosis de la lectura" es un ensayo interesante para contemplar la evolución del acto de leer con perspectiva. Gubern realiza un rápido aunque exhaustivo recorrido por su historia, lo que nos ayuda a entender que no es la primera vez en que aparecen nuevos formatos, y seguramente no será la última. Todos ellos supusieron cambios de importancia tanto en las obras como en los lectores/as, pero analizados desde la distancia de los siglos, quizá nos demos cuenta de que no existen demasiadas razones para la alarma. En la última sección del libro el autor analiza el mundo digital y concluye estableciendo diez ventajas del libro impreso frente al e-book que no por sencillas y evidentes resultan menos ilustrativas. Al final, viene a decirnos, ambos formatos convivirán, cada uno con sus particulares contextos y funcionalidades. En el ámbito de lo jurídico, por ejemplo, que conozco bien, la editorial El Derecho ha anunciado un producto específicamente dirigido al Ipad que permitirá a los juristas llevar toda una biblioteca en su maletín. Sin embargo uno no se imagina leyendo a Henry James en una pantalla. La tecnología nos hace el mundo cada vez más sencillo, pero también necesitamos que sea hermoso, las experiencias estéticas son, muchas veces, insustituibles. De ahí, por ejemplo, la resurrección del vinilo, o el auge de las moleskines o de los cuadernos artesanales, y de la novela gráfica. El erudito ensayo de Gubern nos habla de una búsqueda incansable de conocimiento y belleza, de la que ahora vivimos un nuevo y emocionante episodio. Es mucho, pero no más que eso.

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