martes, 1 de febrero de 2011

1 de febrero (diario de la bestia): un libro-tesoro.

Ando esta temporada un tanto noqueado por los requerimientos de la vida diaria, lo que tiene inmediato reflejo en las idas y venidas a la estantería para escoger algo que leer. Son muchas las posibilidades y todas buenas, pero por esa transitoria fragilidad que devora las fuerzas y las ilusiones, no acababa de decidirme estos días.

Así que me he dicho: "es el momento", y he recurrido al arcón de los tesoros, donde guardo desde hace meses un libro como quien conserva una botella de cognac añejo en un hermoso cofre de madera.

Se trata de la novela de A. S. Byatt "El libro de los niños", publicada por Lumen el año pasado. El día que la compré, tras hojear unas cuantas reseñas, y conociendo a la autora, lo hice a sabiendas de que se trataría de una de las lecturas más placenteras y seguramente importantes de mi vida. Así que, como los coleccionistas de bebidas lustrosas, la guardé en espera de la ocasión adecuada. Son novecientas páginas, de modo que mi propósito residía en unas vacaciones, un accidente de esos de tebeo que te tiene con la pierna escayolada y mucho tiempo libre, o quizá a la jubilación, que con las últimas reformas nos pillará a los ciento tres años -la mitad de nuestro cuerpo hecho de implantes mecánicos de microsoft, con un botón en mitad de la espalda para reiniciarnos...-. Pero no, éste es el momento, como podía ser cualquier otro, porque para la felicidad no se necesitan demasiadas excusas. Mirad el argumento:

'El libro de los niños' transcurre durante el lento y destellante crepúsculo victoriano, esa apasionante época que va desde el final del siglo XIX hasta la primera guerra mundial. La protagonista de la novela es Olive Wellwood, una famosa escritora de libros infantiles. Ella y su numerosa familia viven en una casa de campo formando una especie de sociedad dedicada al culto del arte, la literatura, la conversación y la política. Cuando el hijo mayor de Olive sorprende a otro niño, de origen humilde, en una sala del Museo Victoria and Albert de Londres, dibujando un famoso candelabro, la vida de esas familias empezará a cambiar. El niño será adoptado por los Wellwood e ingresará así en un mundo deslumbrante, lleno de inquietantes misterios y fulgurantes deslumbramientos. Novela sobre la relación entre niños y adultos, homenaje a la grandeza de la imaginación y elegía por el final de una era y de una generación que murió en las trincheras de la primera guerra mundial, 'El libro de los niños' es una sinfonía narrativa de inagotable lectura, un libro llamado a figurar entre los grandes clásicos de nuestro tiempo.

La prosa de A.S. Byatt es siempre un regalo, y con un planteamiento de obra total, ambiciosa y al mismo tiempo delicada y entretenida, promete muchas horas de disfrute, que iré alternando con mi propósito de hacer un repaso a través del blog de buena parte de la bibliografía sobre Gestión Cultural publicada en nuestro país. En fin, invito a cualquier lector/a que se encuentre ahora en este estado de indecisión a que se sume al proyecto, si es que os gusta la narrativa intimista de aroma victoriano.

El primer deber de un caballero es rodear su vida y la de los suyos de cuanta belleza le sea posible encontrar, aunque sea por contraste con la profunda fealdad que nos rodea. Y a propósito de esto, qué maravilla pop el single de Christina Rosenvinge, con uno de esos vídeos elegantes y llenos de arte que ya casi no se hacen:

Y, ya que de felicidad hablamos, esta pequeña locura de Me and the bees, 'The bags':


P.D.: ciudadanas y ciudadanos que por aquí os acercáis, caéis o tropezáis: sed felices y rodeaos de belleza también.

4 comentarios:

  1. Tengo apuntada a esta escritora por otro post tuyo, a ver si al final me leo algo de ella.

    Me gusta la canción de christina pero es una pena que no se la entienda bien al cantar, y en disco ni tan mal.

    Muy chula la de me and bees que es un grupo de esos que me suenan pero no se si habia escuchado algo de ellos. que por cierto van al primavera, que ojo el tuyo!

    Me ha gustado mucho eso de buscar la belleza, totalmente de acuerdo.

    besos.

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  2. Hola, Viola, sí que te recomiendo a A.S. Byatt, y seguramente este libro.
    Es verdad que a veces apetece subirle el volumen a Christina, ayer iba escuchándola por la calle -paseando a Betty, ya sabes- y era casi imposible. Pero este álbum de momento me parece muy bueno.

    Si yo tengo ojo musical... Tú eres uno de esos cíclopes mitológicos (por cierto, me ha encantado cómo describes las sensaciones pre-tanned en tu blog).

    Gracias por pasarte. Saludos.

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  3. pedazo de post que te has marcado, me encantan "Las abejitas y yo"mucho y luego preguntar si ese libro lo puede leer mi hija de 14 años, la encanta leer, no como al hermano, y creo que la podria encantar. asi tengo excusa para comprarlo y de paso leerlo. un beso.

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  4. Wode, qué buena cosa que tengas una hija lectora, gente como ella es la única esperanza que tenemos de no acabar en el futuro como "La carretera". Cuídala y regálale muchos libros. Este no creo que sea el más indicado, el título puede engañar, pero al final es una novela densa, con poco argumento, aunque de excelente calidad, según he leído en alguna crítica. La verdad es que no estoy muy al tanto, pero hay lecturas hoy día muy recomendables para esa edad.
    (Por cierto, el álbum de Nick Hornby con Ben Folds no me gusta mucho, ¿tú qué opinas?)

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