viernes, 18 de febrero de 2011

‘Aren’t you glad to be here?’, de Juliane Heinemann. Ángeles al rescate.

Esto de las descargas, las leyes y las redes tenemos que resolverlo de alguna manera que no pase por el enfrentamiento con los artistas, gente que nos hace la vida más bonita, agradable, divertida, interesante; así de simple y de importante. Quizá lo único verdaderamente importante.

Estos días, escuchando un podcast de ‘Disco Grande’, descubrí a esta compositora e intérprete casi inédita, y tras varios paseos por sus temas en Spotify me decidí a adquirir el disco en Itunes, aunque también está disponible en su página web, con un precio mínimo (cinco euros) y el resto, a la buena voluntad del comprador/a. Merece mucho más, y a buen seguro que lo acabará consiguiendo.

Este primer álbum de pop jazzy, pausado y sensible, remite a las norahjones que como una epidemia han ido ocupando los hilos musicales de los centros comerciales, para tenernos bien relajaditos mientras tiramos de tarjeta. Sin embargo, como suele ocurrir, nuestros prejuicios se van cayendo con las escuchas. ¿Hay algo que la haga diferente? Tal vez el tono de voz, más limpio, menos espeso y jazzístico que la otras cantantes del ramo, lo que de por sí augura un futuro versátil e interesante. Pero, sobre todo, su capacidad como compositora, su habilidad para manejar los recursos musicales a favor de una buena melodía, sin alardes ni efectismos. Se notan sus estudios en la Universidad de Arte de Berlín, donde trabajó los standards.

Juliane Heinemann suena emocionante, dulce e intensa. El remedio perfecto para cruzar la línea de las vulgaridades cotidianas y pasar “al otro lado”, allí donde nos esperan las y los artistas como agricultores que ofrecen sus mejores frutos en delicados cestos. He tirado de ella en las últimas semanas para tratar de abstraerme de lo exterior y concentrarme en determinadas tareas. Lo exterior llegaba a ser, de veras, insoportable. Pero logré escaparme con unos simples auriculares y este disco memorable como en esos sueños donde te rescatan los ángeles. La literatura, la música, el cine, la pintura… Perder esos puntos de referencia es colocarse, desnudo, en la intemperie.

Os dejo el “Do you see me” que acaba de salir como single de vinilo.


Aunque mi favorita es “Rain become snow”, que no he encontrado en Youtube, así que me remito a Spotify.

Juliane Heinemann – Rain Becomes Snow

Tomaos este antídoto, niñas y niños, contra la fealdad de la vida.

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