domingo, 11 de marzo de 2012

Cosas que nunca se olvidan (III): George Michael, 'Symphonica tour', y el regreso desde la nada.

El año pasado decidió volver y demostrar al mundo que era alguien más que el tipo que aparecía en los tabloides empotrando su vehículo contra un árbol, puesto hasta las cejas. El paso por la cárcel pareció recordarle que una vez había sido, en efecto, grande, así que se embarcó en una gira monumental donde recreaba temas propios y ajenos acompañado por una orquesta sinfónica, al tiempo que preparaba un disco muy diferente, bailable y gay friendly. Tuvimos la oportunidad de verlo en Bilbao, y fue fascinante, una exhibición de voz y de clase que convenció incluso a los más escépticos. Siempre ha sido un maestro en la elaboración de versiones:

"Let her down easy", de Terence Trent D'Arby (ahora Sananda Maitreya, os aconsejo un paseo por su web, donde sigue difundiendo excelentes canciones), una de mis favoritas del álbum "Symphony or Dawn":



Y esta emocionante e inesperada lectura del "Russian Roulette", de Industrias Rihanna:



Aunque también había espacio para algunos de sus clásicos menos interpretados en tours precedentes:



Y para un miniset al final en el que ponía al público en pie:



Luego vino el susto de Viena, una neumonía que lo tuvo cerca de la muerte, "el peor mes de su vida", y las emotivas declaraciones en su vuelta a Londres, con dificultades aún para respirar, donde lo vimos más humano que nunca:



Y ahora sigue escribiendo esa maravillosa novela que es la vida de un artista, con sus cielos e infiernos (a George Michael le gusta frecuentar estos últimos), y nosotros esperando cada nuevo capítulo. Confiamos que el próximo sea estrictamente musical, y que vuelva a proporcionarnos un poco de felicidad. 

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